La identificación temprana de cualquier patología o riesgo para la salud sexual, ayuda prevenir con tiempo la afectación y cualquier efecto adverso que pueda tener sobre el cuerpo humano. Ahora bien, es importante destacar que no todas las patologías asociadas con el contacto sexual se definen de la misma manera ni se desarrollan igual. 

Tomemos por ejemplo las ITS y ETS. Ambas se tratan de condiciones relacionadas con el contacto sexual, pero tienen diferencias importantes. Para los afectados entender las causas y síntomas de cada una es crucial para identificar el espacio adecuado que les brinde el mejor servicio de diagnóstico y atención personalizada.  

En nuestra clínica hispana nos comprometemos a satisfacer todas las necesidades médicas de nuestros pacientes, ofreciendo atención integral que incluye diagnósticos y exámenes específicos para detectar y tratar enfermedades de transmisión sexual.

Así como información pertinente sobre el tema, que les facilite tomar decisiones informadas para cuidar su salud sexual, prevenir futuras complicaciones y fomentar prácticas responsables y seguras. Quédate con nosotros y explora el significado, principales diferencias y tratamiento para la contención y alivio de las ITS y ETS.

¿Cómo distinguir una ITS de una ETS?

Las ITS (Infecciones de Transmisión Sexual) y las ETS (Enfermedades de Transmisión Sexual) están relacionadas por su forma de contagio, pero no son términos equivalentes médicamente hablando. 

La diferencia principal entre ambas patologías radica en su estado de condición en el cuerpo y cómo se clasifica según su desarrollo, el cual puede ser monitoreado con chequeos médicos

Las ITS incluyen infecciones como VPH, clamidia o VIH sin síntomas visibles. Trátalas a tiempo para evitar el desarrollo de ETS.

¿Qué son las ITS? (Infecciones de Transmisión Sexual) 

Una ITS se define como la presencia de un microorganismo (virus, bacteria, parásito u hongo) en zonas sensibles del cuerpo, el cual se transmite a través del contacto sexual

Sin embargo, es importante destacar que en este estado, los microorganismos aún no han provocado síntomas ni han evolucionado hacia una enfermedad que represente un riesgo significativo para la salud del paciente. 

Frente a esta mínima o nula presencia de síntomas es crucial que el paciente adquiera el hábito de realizarse exámenes regulares con el objetivo de detectar posibles infecciones. 

Al identificarse un tratamiento con antibióticos o antivirales según sea el caso, puede marcar la diferencia entre una infección tratable y la progresión de una enfermedad más grave. 

Ejemplos de ITS

Son varios los casos de ITS que se pueden presentar después del contacto sexual sin una protección adecuada o cuidados preventivos, por ejemplo, una persona puede estar infectada con el virus del papiloma humano (VPH) sin presentar verrugas genitales u otros síntomas más evidentes de esta enfermedad. Sin embargo, es importante que el paciente actúe con prontitud contra este virus.

Algunos otros ejemplos de este tipo de infecciones son la clamidia, la gonorrea, el herpes genital, el VIH, ladillas, sífilis, tricomoniasis, hepatitis viral, vaginosis bacteriana, entre otras. 

ITS vs. ETS: Aprende a diferenciarlas. Las ITS son infecciones iniciales sin síntomas, mientras que las ETS presentan complicaciones clínicas.

¿Qué son las ETS? (Enfermedades de Transmisión Sexual)

Una ETS se define como el desarrollo de síntomas y complicaciones clínicas causadas previamente por una ITS no tratada o avanzada, como infecciones graves, daño a los órganos reproductivos, infertilidad, o en algunos casos, problemas más serios como cáncer o daños en el sistema inmunológico.

Ejemplos de ETS

Entre los diversos problemas a la salud asociados a las ETS se incluye la infección por VIH que más tarde se convierte en SIDA cuando el sistema inmunológico se ve gravemente comprometido, lo que genera complicaciones mayores para la persona afectada. 

Otros casos comunes de ETS desarrollados en el organismo pueden ser la gonorrea, la hepatitis viral, y la vaginosis bacteriana.

Mientras que la ITS se identifica como una etapa inicial de la transmisión, sin síntomas evidentes ni complicaciones de alto riesgo para la salud, una ETS presenta un desarrollo clínico con síntomas y malestares significativos para el paciente que tienen que tratarse o curarse a la brevedad para evitar su propagación o posibles contagios. 

Por ello, el término de ITS enfatiza la importancia de la detección precoz y el tratamiento temprano, incluso en personas asintomáticas para evitar complicaciones de alto riesgo. En tanto que una ETS ya refleja el impacto clínico y la necesidad de manejar las posibles consecuencias para la salud.

El tratamiento de ambos tipos de patologías desde su inicio es también una práctica responsable del paciente para su bienestar y para la salud de otras personas que pudieran sufrir un posible contagio a través del contacto sexual. 

¿Te interesa conocer más sobre éstas y otras enfermedades relacionadas? En nuestro blog podrás encontrar información de utilidad sobre el ámbito médico, así como sobre los servicios que en la clínica hispana ofrecemos. 

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